Entre los meses de septiembre y octubre se llevó a cabo la segunda versión de la Pasantía Orquesta Lab, culminando el pasado 25 de octubre con un concierto de cierre en el Centro Cultural de España. El programa, desarrollado por la Fundación Musical Lagar y el Centro Cultural de España, se posiciona como una iniciativa pionera orientada a directores/as de orquesta en formación que buscan especializarse en la dirección de elencos infantojuveniles formativos.
En esta edición de 2026 participaron 10 pasantes provenientes de cuatro regiones del país, quienes trabajaron a lo largo de cuatro jornadas prácticas con ensamble, módulos teórico prácticos y sesiones de análisis de video. El proceso formativo abordó enfoques actualizados de dirección orquestal aplicados a contextos pedagógicos, concluyendo con una presentación final abierta a la comunidad donde las y los pasantes dirigieron al ensamble, y con la selección de tres pasantes que asumirán la dirección de la Orquesta Lab en su formación completa.



El ensamble instrumental estuvo integrado por niñas, niños y jóvenes de diversos niveles formativos junto a docentes de la Fundación Musical Lagar, representando la heterogeneidad real en edades, habilidades y contextos sociales que caracteriza a las agrupaciones infantojuveniles en Chile. A través de una metodología innovadora, la pasantía propuso un modelo alternativo a la pedagogía orquestal tradicional, combinando la técnica de dirección con retroalimentación horizontal proporcionada tanto por el equipo docente como por los propios integrantes del ensamble.
Testimonios del proceso
El impacto formativo y humano de la pasantía fue destacado por sus participantes:
"Para mí esta oportunidad fue maravillosa, sobre todo porque estoy empezando a conocer espacios distintos, y aquí descubrí que se podía crear música y crecer en conjunto desde un lugar de la empatía, del respeto y del querer crecer y ser mejor, desde un ambiente positivo y en función de hacer música. Fue muy revelador, tuvo un impacto muy emocional en mi vida."
— Felipe Saravia, pasante.
"Estoy muy feliz de haber participado en esta pasantía que ha significado un crecimiento musical muy importante pero también humano, el poder compartir con los compañeros, escuchar una nueva visión, una nueva forma de querer hacer música, de querer tratar a las infancias con mucho más respeto en ambientes de este tipo, me parece maravilloso."
— Andrea Molina, pasante.
"La pasantía te ayuda a volver a conectar con la música de formas diferentes ya que los directores dirigen de forma diferente y con distintas emociones, eso te ayuda a conectar y ver cómo quieren expresarse ante la música. Me sentí cómoda en todo momento porque hay un ambiente seguro."
— Isidora, violinista del ensamble.


















